lunes, 18 de julio de 2016

Cartas a (una) "Rosa" ( IV ) (Segunda parte)

Cartas a (una) "Rosa" ( IV ) (Segunda parte)

Tienes una costumbre un tanto fea,
tu sabes muy bien a cual me refiero,
no te hagas la despistada,
no intentes mirarme haciendo brillar esos ojos de color miel,
tampoco intentes callarme a besos, ni a mordiscos, ni tampoco con susurros,
ya que por eso te lo digo en intentos de buenas palabras.

El caso es el siguiente:
Tú me miras, me hipnotizas y me seduces,
yo intento no mirarte, dejar la mente en blanco y morderme los labios,
tu insistes, me acaricias y me muerdes,
y yo persisto, me resisto e intento que no se me noten los escalofríos,
ya que, de que se me notasen cualquiera de esas cosas estaría perdido,
perdido entre tus caderas, entre la belleza de tu mirada y en la perfecta parábola que forma tu sonrisa.

Es difícil de creer, lo sé, lo reconozco y soy consciente de ello.

¡Pero es que así se presentan los hechos!
el hecho de lo que fingía ser las ruinas de un corazón cubierto de tierra y ceniza,
el hecho de lo que parecía ser un túnel de luces fundidas y cubierto de penumbra,
el hecho de lo que se pensaba que era un niño que jamás volvería ver crecer nada en su jardín, vestido de negro.

Resultó,
que de esa tierra y ruinas,
creció por arte de magia una flor,
que de lo que parecía ser un túnel oscuro y sin salida,
alguien colgó antorchas de fuego en el camino,
y que de lo que se pensaba que era un ser pesimista y muerto,
alguien lo ilumino con su sonrisa,
y con dos palabras y un beso, se secó las lágrimas y se levantó con ella
Ya que en realidad, nada era lo que fingía ser,
ni tampoco era lo que parecía ser,
ni mucho menos era lo que se pensaba que era,
porque lo único que hizo falta,
fue que una rosa brotase de entre esa tierra y ceniza, para que iluminase ese jardín de rojo fuego, en vez de negro.

Y con esto quiero decirte una cosa.


Querida rosa, eres la flor que jamás pensé que brotaría de un jardín tan negro como el mío, ni tampoco que iluminaria todo ello del color del fuego, ni tampoco que conseguirías hacerme ver en lo necesario que era tenerte a mi lado, para que cada mañana, con el primer rayo de sol, me besases y me dijeses “te quiero”.

lunes, 2 de mayo de 2016

Cartas a (una) "Rosa" ( IV ) (Primera parte)


Cartas a (una) "Rosa" (IV) (Primera parte)

Llevamos tu y yo por delante ese precioso número mágico,  el número 6. Un numero que en un cierto periodo de tiempo no significará nada, simplemente sera un decimal mas en nuestras vidas: 

1,6 años
2,6 años
3,6 años
4,6 años
.
.
.
.
Pero a la orden del día es, que es el número que en estos momentos me recuerda lo especial que es mi existencia a tu lado. En estos días he reiterado una y otra vez la misma frase: 
"Eres la razón por la que me levanto cada mañana". 
Y asi es, eres mi mayor preciado tesoro.
Un tesoro del que no quiero desprenderme hasta infinitas vidas despues, como la princesa que es tan preciada para su reino, tu eres la princesa que jamas podra abandonar mi corazón. 
Eres la única que me ha dado el verdadero cariño que nadie me ha dado (y me dara)
Eres la única que, en los días mas negros, me hace ver la luz al final del camino
La única que al despertar a mi lado me alegra las mañanas con su preciosa sonrisa.
De cuyos labios si por mi fuera, jamás me despegaría.
Eres cuya persona me tiene borracho de amor todos los días.
Y sí, puede ser que sea cierto que algunos días este triste y melancólico, pero solamente es porque no tengo en ese preciso momento a mi dulce "koala".
Antes, era un pesimista que jamas pensaba en el futuro, solo en "sobrevivir" cada día, y ahora.......ahora fíjate tu, eres la mujer que le ha quitado el prefijo "sobre-", ya que tu eres quien me hace vivir de verdad.
Y si bien puede ser, jamas podre escribir suficientes palabras para expresar los infinitos sentimientos que siento sobre ti, tu piel, tus labios, tus ojos, tu mente, etc...
Ya que, como me dijo una vez más el universo, mejor que no grite a pleno pulmón a todo el mundo lo mucho que te amo, porque hasta el mismo universo se sentiria enano al conocer el tamaño de mi amor.
Y por eso, ahora, y por siempre, te agradezco estos seis meses que llevo a tu lado. Mi dulce y preciada Rosa del jardin de mi vida

domingo, 27 de marzo de 2016

Cartas a (una) "Rosa" ( III )

Cartas a (una) "Rosa" ( III )
Confieso que jamas se me dieron demasiado bien los comienzos,
y por supuesto, mucho menos los finales,
y si hablamos de historias de amor, 
eres la que mas sabe que no ha sido mi fuerte.

Si bien es cierto, todas las personas de mi alrededor me buscaban para darles consejos de amor,
quizás me veían cara de poeta, de Lope de Vega, de estúpido con suerte, o incluso de Gurú del amor, provocados por alguna tipo de alucinación debido a setas o sapos alucinógenos,
pero... sinceramente,
lo que creo que veían era,
a miles de kilómetros,
las cantidades tan ingestas de heridas que llevaba dentro de mi,
y no precisamente eran heridas de victoria,
unas heridas que, cada noche, eran insufribles.

Pero... sin embargo, antes de que nuestras casualidades nos juntaran, había una cosa que me intrigaba bastante.

Siempre que te tenía cerca, fuese día, tarde o noche,
me olvidaba de todo, 
hasta de en que año vivía (o me moriría).

Debo de confesar, que en mi mas profunda inconsciencia, debía de morirme de ganas por verte,
de perderme entre tus miradas,
de morder cada milímetro de esa piel,
de comprobar la suavidad de esos dulces labios,
de ponerte a prueba para ver si eras capaz de dejarme sin aliento,
pero mentiría si después de esto, te dijese que era "inconscientemente".

Y es curioso también otro detalle,
eres la única persona que he sido capaz de besar con los ojos cerrados todo el tiempo,

Por encima de cualquier cosa, 
jamas se me olvidará el primer beso que me robaste,
porque ese beso, 
ese primer beso,
fue el que consiguió cambiar el dolor,
por el amor mas intenso que jamas podría ser capaz de sentir,
y eso podría explicar porque consigues que siempre tenga los ojos cerrados cuando me besas,
y es que, sin ese sentido,
puedo ver... o mejor dicho,
soy capaz de "sentir" todo ese universo que hay entre tus labios,
ni podrías haberme curado cada una de esas heridas.





sábado, 20 de febrero de 2016

Cartas a (una) "Rosa" ( II )

Cartas a (una) "Rosa" ( II )
Aún recuerdo, cuando estaba solo, 
que era aquello que me mantenía vivo durante los inviernos,
aquello que me hacía sentir y recordar tiempos mejores,
todo aquello que me daba algo y a la vez no era nada,
porque era algo de los más común.

El frío,
esa sensación de entumecimiento en los dedos de las manos, 
esa sensación que provocaba un escalofrío por todo mi cuerpo,
esa sensación de ausencia de calor,
y no olvidar a ese viento que siempre le acompañaba al compás de sus silbidos.

Lo que a muchos les era molesto, para mi era reconfortable,
el sentir una sola sensación por todo mi ser,
el estar solitario en la calle, 
el ir siempre a contracorriente de la dirección en la que soplaba el viento,
el no sentir calor ajeno (ni el mio propio).
Todo ello, me hacía sentir diferente cada año.

¡Pero no!,
¡Tuviste que llegar tu!,
¡Cuantisimo odio te tengo!, y todo por:
¡Ser quien me ha borrado de mi mente lo que es el frío!,
¡porque contigo solo siento calor, un calor capaz de evaporar el mercurio de los termómetros!,
¡por ser quien no me produce uno, sino cientos de escalofríos por segundo con cada uno de tus susurros!,
¡porque cuando te tengo cerca, en invierno, no es viento lo que roza mi piel!, son tus cálidas manos intentando abrazar mi pobre y fría alma (y lo peor es que lo consigues).
¡porque eres la única persona con la que da gusto perderse por otras ciudades, y volver a retomar nuestro camino de vuelta!,
¡atravesar puentes que han pisado miles de personas, e incluso así, tu huella deja más marca que cualquier rey que haya pasado por aquí!,
¡conseguir que un ateo como yo, pise un lugar religioso por ti!,
¡porque eres la única persona en la faz de toda la tierra y los mares por quién pelearía 500 guerras, y volvería siempre de una pieza!, 
porque ese calor,
ese calor por el que ya no siento ni pizca de frío,
me hace sentir volver a sentir vivo los 365 días del año,
y por ello,
te pido,
te exijo,
te suplico,
te imploro,
que no me hagas volver sentir el frío nunca mas.




miércoles, 6 de enero de 2016

Cartas a (una) "Rosa" ( I )

Cartas a (una) "Rosa" ( I )
Querida flor:
Me siento en la obligación de transmitirte cada una de estas noticias, a cada cual mas importante. Casi 730 días llevamos sabiendo el uno del otro, 37 días del año pasado y 6 días en este nuevo año, y a mi me sigue pareciendo una sorpresa que haya pasado tan poco tiempo. 

Y quien me lo diría a mi, un chico tan atontado, tan pesimista, tan negativo, tan emotivo, tan..., tan..., tantas cosas, que se me hace difícil de recordar todas esas cosas malas de mí por tu culpa.
Tienes toda la culpa de haberme hecho sentir como si tuviese 14 años (todo un crió, y que se dice pronto), tienes muchísima culpa por hacer que sienta todos y cada uno de esos 43 días como un completo idiota.

Idiota, como la cara que me provocas con esas palabras tan dulces que me haces oir, que salen de tu preciosa boca, y que tanto me gustan (que tanto me provocan).

Idiota, como todo el tiempo que estuve detrás de ti, y yo, tonto de mi, sin saberlo (inconsciente y consciente).

Y sobretodo, y por encima de todo, sumamente idiota, como la vez que me hiciste sentir como un niño pequeño enamorado.

¿Lo recuerdas bien, verdad?

Por supuesto que lo recuerdas, disfrutaste como nadie haciéndome sufrir durante esos minutos, en los que me debatía entre una hostia, una carcajada tuya o una palmadita en la espalda.

Y aun así, cada vez que se me viene a la mente ese momento, sigo recordando el tacto de tus labios aquella noche.
(Suspiro de placer)

De todas las personas de las que jamas me imaginaria que me enamoraría, tengo que decir que eras de quien menos me lo esperaría. 

"- ¡¿Como voy a acabar estando con ella?!, por favor, no broméis, es imposible, ¿como voy a enamorarme de una persona tan bella, tan dulce y tan dura a la vez,?, ¿con quien coincido en tantas cosas?, ¿con quien me diferencio en tantas cosas?, ¿con quien me parece mucha mujer para mi?..."

Y sin embargo, entre todas esas preguntas, encontré mi respuesta.

Querida ''Rosa'', eres mi mas preciado regalo de 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020,...(ocho tumbado), que podre tener en todo ese tiempo.

Atentamente, tu idiota de turno.